No voy a dármelas de interesante por tener una mesa hecha con una bobina de cable. Yo también me quedo pegada a la tele con los programas que enseñan las casas de los demás y me consta que no soy la primera ni la segunda que se jactaría de haber reutilizado este material industrial como si hubiera tenido la idea de decoración del siglo. Seamos sinceros. Pero … ¿por qué le gustan tanto a la gente las mesas-bobina?
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Lolita Butterfly. Páginas de color rosa Hace unos días descargué de Bopki el avance de un proyecto literario de cómic con intenciones de atraer a un público más bien femenino y gay que me ha llamado poderosamente la atención. Lolita Butterfly, confesiones de una fashion victim de 8 años, es un conjunto de tiras cómicas narradas por...
Aquarius alcanza la libertad ¿Os sentísteis identificados en aquel anuncio de la marca Coca Cola en la que decían haberse quedado de piedra cuando se dieron cuenta de que la gente pedía Aquarius en los bares cuando ellos lo habían lanzado como bebida para deportistas? Pues nosotros sí. No es que huyamos del ejercicio físico...
Shaking summer Hoy está siendo uno de los días más calurosos del verano y apetece cualquier cosa excepto ponerse a escribir un post. Pero como somos conscientes de que muchos lo estáis pasando sin aire acondicionado, igual que nosotros, vamos a daros la receta para refrescar la noche del sábado y, quien sabe,...
Dulces dignos de un... emperador. Si alguna vez pasáis por la calle Alonso Cano y veis un grupo de personas haciendo cola junto a una pequeñísima puerta, poneos detrás. No. No regalan nada. Aunque cualquiera lo diría. Pero hacen el mejor strudel de manzana de Madrid. Desde luego, tener como especialidad un dulce germano no es una...
Me gusta tu mesa, Peter No voy a dármelas de interesante por tener una mesa hecha con una bobina de cable. Yo también me quedo pegada a la tele con los programas que enseñan las casas de los demás y me consta que no soy la primera ni la segunda que se jactaría de haber reutilizado este material industrial como si hubiera...
A veces vas a dar una vuelta sin ninguna pretensión y en las calles menos esperadas te encuentras un local de ensueño, una decoración inaudita o un menú delicioso. Eso nos pasó con La Accademia del Gusto que por su localización en una calle pequeña y poco concurrida entre Chamberí y Nuevos Ministerios hemos tardado en encontrar bastante tiempo (aún con ayuda de mi madre que la conocía pero no sabía muy bien donde la había perdido).




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