Segundo bebé: qué compraríamos de nuevo, qué evitaríamos esta vez y dónde encontrarlo todo

Cuando esperamos nuestro primer bebé, es fácil dejarse llevar por las listas de imprescindibles, las recomendaciones de otras familias y las últimas tendencias en puericultura. Con el segundo bebé, la perspectiva cambia. Ya sabemos qué necesitamos de verdad, qué compras fueron un error y, sobre todo, cuánto tiempo se pierde buscando una tienda donde tengan todo lo que necesitamos.

Hoy os contamos qué cambiaríamos a la hora de volver a comprar todos los accesorios para un nuevo miembro de la familia desde la perspectiva de quien ya ha metido la pata.

El carrito de bebé: menos accesorios y más practicidad

Con nuestro primer hijo pensábamos que el porteo nos salvaría la vida. Vivimos en un quinto sin ascensor y nos parecía una idea estupenda poder subir al bebé en la mochila sin despertarlo. Así que imaginamos que la mejor opción era un carrito trío grande que se quedaría en el coche, porque casi siempre recurriríamos a un buen sistema de porteo.

La realidad fue bastante diferente: nuestro bebé no era precisamente un entusiasta de la mochila ergonómica. Por suerte, hoy existen carritos de bebé con opciones muy compactas que permiten plegarlas y colgarlas al hombro mientras llevas al bebé en el otro brazo. Algunas incluso traen capazo para recién nacido.

Cunas convertibles: una buena idea si tienes espacio

Las cunas convertibles nos parecen una solución muy bien pensada ya que permiten adaptar el mobiliario a medida que el niño crece sin tener que comprar nada nuevo. Por eso compramos una. El problema vino cuando el bebé creció y nos enfrentamos a la transformación.

Nuestro modelo aprovechaba la base de la cuna para transformarla después en un escritorio. Un niño de dos o tres años no necesita un escritorio de 140 cm de ancho que ocupe toda la habitación. Lo que habíamos pensado que valdría para una etapa intermedia estaba condenado a quedarse en el trastero hasta que nuestro hijo fuera a la universidad.

Ahora, antes de elegir entre las distintas cunas convertibles que hay en el mercado, buscaríamos una que ofrezca la opción de transformarla en un escritorio pequeño, al menos temporalmente.

Sillas de coche: aquí no escatimaríamos en seguridad

Hay compras en las que podemos priorizar el diseño, pero cuando hablamos de sillas de coche para niños la seguridad no debería depender de las tendencias ni de lo que nos resulte más económico.

Como en esta segunda oportunidad no contaríamos con un trío, buscaríamos una silla que permitiera viajar a contramarcha durante el mayor tiempo posible, hasta aproximadamente los cuatro años. Si además puede girarse para facilitar la colocación del pequeño, mucho mejor: cuando tienes que sujetar al bebé mientras ajustas el arnés, cualquier ayuda se agradece.

También iríamos más informados sobre las ventajas y desventajas del ISOFIX. Este sistema de anclaje de los SRI es un extra que le añadimos al coche seis años antes de tener hijos, pero que nunca llegamos a usar. Con las sillas a contramarcha, los sistemas con ISOFIX suelen generar huecos vacíos entre la silla y el respaldo del asiento y exigen tener un coche muy amplio. Finalmente, acabamos usando una de las más seguras a nivel europeo, pero con anclaje mediante cinturón de seguridad.

Dónde compraríamos los productos para el segundo bebé

Con el primer bebé, es fácil pasar horas saltando de una tienda a otra, comparando modelos online y leyendo opiniones. Con el segundo, intentaríamos simplificar mucho el proceso y acudiríamos a una tienda especializada como Carritos de Bebé, que cuenta con un asistente de inteligencia artificial pensado precisamente para ayudar a las familias a encontrar lo que necesitan.

Lo interesante es que no tienes que llegar sabiendo qué modelo quieres comprar. Puedes explicarle tu situación, contarle qué necesitas y qué condicionantes tienes, y el asistente te orienta sobre los productos que mejor encajan con tus circunstancias, indicándote también en qué secciones de la tienda puedes encontrarlos.

Esta vez preferiríamos dedicar menos tiempo a buscar entre cientos de opciones y más a preparar la llegada del pequeño. Porque, después de nuestra primera experiencia, tenemos bastante claro que el mejor equipamiento no es el que acumula más funciones, sino el que realmente nos facilita el día a día.

Síguenos para acceder a contenido exclusivo

También te podría gustar...