3 Cuentos clásicos. Analizamos su origen y sus adaptaciones.

Con la vuelta a la rutina vuelven los planes para toda la familia y, este otoño la escena teatral se llena de cuentos clásicos en formato musical. Hoy elegimos tres de ellos (Caperucita, Aladino y Peter Pan) y analizamos sus orígenes y sus versiones en papel y cinematográficas para que podáis ir a teatro siendo unos expertos en cada uno de sus personajes.

Caperucita Roja, para escucharte mejor.

Si vais a optar por este cuento clásico que la compañía La Bicicleta ha convertido en musical en el teatro familiar San Pol (que ya es de por sí un clásico para todos los que hemos sido niños en Madrid) os encantará conocer bien su historia, mucho más antigua de lo que pensamos.

Aunque los hermanos Grimm relataran su versión más conocida, ya había sido previamente escrita por Charles Perrault (en un versión mucho más oscura y cruel con tintes sexuales) que, a su vez, la había sacado de un cuento de tradición oral popular francesa que era aún más perturbadora. De hecho su versión escrita más antigua está en latín y fue incluida en un libro de texto de Egberto de Lieja en 1023. Durante siglos, ha sido la fábula preferida de Europa para advertir a los niños y, especialmente a las niñas, para que no se fiaran de los desconocidos ni se salieran del camino (real o figuradamente).

Se trata de uno de los cuentos clásicos más famosos y con más versiones en papel del mundo. Y destaca por no incluir en el relato ningún elemento mágico o sobrenatural (aparte de la antropomorfización del lobo que no es más que una metáfora de un depredador humano). Por suerte, las versiones actuales se basan en la de los hermanos Grimm de final feliz y mucho más infantilizadas, en las que el lobo se ha relacionado más con un verdadero animal que con una metáfora humana. Por esta razón en los últimos tiempos las versiones de Caperucita se han contagiado de animalismo y han dejado vivo y coleando al lobo al que, hasta el siglo pasado, nos asegurábamos de dejar muerto y bien enterrado. Aquí os dejamos algunas de las ediciones más bonitas, tanto desde el punto de vista del diseño como de la ilustración, que podéis encontrar en papel actualmente. Si tenéis hijos en edad adolescente os recomendamos Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite, pieza clave de las clases de filosofía para los que fuimos a BUP.

Si bien, Caperucita es un cuento del que tenemos actualmente miles de versiones en libro (incluida su versión manga). El cine no parece haberse volcado tanto en esta historia de este icono popular. La razón está clara, Disney nunca la ha llevado a la pantalla grande. Aparte de este corte en el que el personaje se alía con los Tres Cerditos contra el lobo

La versión más infantil que podemos encontrar en largometraje es Hookwinked! que si no fue un taquillazo sí se puede vanagloriar de contar con un elenco muy popular entre sus dobladores (Anne Hathaway, Glenn Close, Jim Belushi, Xzibit, o Chazz Palminteri) con grandes actores. Lo suficiente como para que en 2011 se estrenara Hookwinked too!! con un menor presupuesto, en la que Anne Hathaway fue sustituida por Hayden Panettiere

La última versión cinematográfica estrenada es una película para adolescentes (Red Riding Hood de 2011) en la que Caperucita (Amanda Seyfried) se llama Valery. Su historia se convierte en una tragedia romántica Romeo/Julieta con un amor prohibido (con tintes de Crepúsculo) en el que la relación no se establece con el lobo (como en el cuento de Perrault) sino con el leñador.

Quizá la versión audiovisual conocida más original de Caperucita sea la que aparecía en la serie sobre cuentos clásicos Érase una Vez (Once upon a time), en la que en realidad es un lobo que se convierte en humano al cubrirse con una capa roja.

Aladino, pide tres deseos y serás el rey de ¿China?

Otro de los cuentos clásicos de los que podemos disfrutar en versión musical esta temporada en el Teatro Maravillas es Aladdin, basado en el cuento que en español conocemos como Aladino y la Lámpara Mágica. Cuyos orígenes también son realmente interesantes.

Se trata de una de las historias que aparecen de colección Las Mil y Una Noches, que reunía las historias más célebres de la cultura de Oriente Medio. Pero, sin embargo, no estaba en ella desde el principio, sino que fue introducido en el siglo XVIII por su traductor al francés, Antoine Galland. Galland oyó la historia de Aladdin (transcripción del árabe Gloria de Alá) de boca del narrador oral sirio Anṭūn Yūsuf Ḥannā Diyāb. Aunque, al incluirlo en las Mil y Una Noches se suele interpretar la figura de Aladino como árabe o persa (quizá porque la historia de El Príncipe de Persia se encuentra en el mismo volumen) realmente no se trata de un personaje que provenga de África u Oriente Medio. En la historia se le sitúa en el Lejano Oriente haciendo referencia a China, aunque por los nombres árabes y religión musulmana a la que se alude en la historia, podríamos interpretar un país imaginario más similar a Indonesia. Solo el mago es procedente del Magreb.

Si bien, se trata de un cuento entre los muchos de Las Mil y Una Noches, es sin duda el más conocido y más versionado por separado de esta compilación. Solo le van a la zaga Alí Baba y los cuarenta ladrones (con el que comparte el elemento de la cueva mágica) y Simbad el Marino. El hecho de haberse convertido en uno de los cuentos clásicos más famosos en el mundo occidental, proviniendo de la tradición oral árabe, es quizá uno de sus mayores logros.

Desde el punto de vista cinematográfico Aladdin también es un personaje que rompe fronteras. La película de animación de 1995 uno de los mayores taquillazos de Disney en la época que se conoció como el «renacimiento» de la productora. Aunque, la versión original del guión daba una vuelta de tuerca al final haciendo que Aladdin prefiriera a su amiga pobre y rechazara a la princesa. Este fue rechazado por la productora que prefirió la versión original en la que Aladdín se hace rico y se casa con la princesa. Lo que a Disney le venía genial para ampliar su catálogo de princesas y hacerlo más diverso y comercial. El éxito de la película fue tal que, tras varias secuelas, en 2019 Disney decidió introducirla entre sus remakes de imagen real con grandes directores para lo cual, contrató a Guy Ritchie y sustituyó a Robin Williams por Will Smith.

Peter Pan, el personaje más querido por Hollywood

Peter pan es un cuento del siglo XX que consideramos ya clásico en la tradición occidental. Y es otra de las apuestas del teatro Maravillas para el público familiar esta temporada.

Aunque realmente lo que hace el teatro es recuperar el origen del cuento ya que originariamente era una obra teatral. Al contrario que los cuentos de tradición oral, Peter Pan tiene una fuente clara, la pluma de J. M. Barrie. El dramaturgo escocés la escribió inspirado en los 5 niños Llewelyn Davies, hijos de unos amigos suyos, de los cuales se llegaría a encargar, cuando murieron sus padres. Aunque la historia de esta «adopción» tiene tintes que la acercan más a Caperucita Roja que a Peter Pan y mejor la dejamos para otro día.

Peter Pan, es una historia moderna que, al contrario de los cuentos clásicos que advierten a los niños para evitar que sus juegos infantiles les pongan en peligro, elogia la libertad infantil en la figura de un niño que no quiere crecer y que se esconde en un país imaginario. En origen, fue una obra de teatro titulada Peter Pan y Wendy que Barrie estrenó en Londres en 1904. Con tanto éxito que al año siguiente fue exportada a Broadway. No se publicaría como novela hasta 1911. Desde entonces sus adaptaciones en papel han sido muchas y variadas. Desde el Peter Pan que vive en el océano reclutando niños que se caen de los barcos de Gilbert Adair hasta la versión del valenciano  Vicente Muñoz Puelles que lo sitúa luchando contra los nazis en la II Guerra Mundial.

La industria cinematográfica también tuvo claro desde el primer momento, que Peter Pan era un éxito asegurado de taquilla. Es uno de los personajes de ficción más adaptados al cine de todos los tiempos. La primera versión en pantalla grande se estrenó solo unos años después que la novela en 1924 en una versión muda producida por Paramount Pictures (que está completa en youtube). Pero, como era de esperar, fue Disney quien hizo más famoso al personaje en 1953 con su versión de Peter Pan, de la cual no lograrían producir una secuela hasta 2002 y que también sitúa la acción en la II Guerra Mundial.

Irónicamente, era Michael Jackson (cuya relación con la infancia guarda muchas similitudes con las del propio creador de Peter Pan J.M. Barrie) el elegido para encarnar el personaje de Peter Pan en la que iba a ser una de las mayores historias sobre el personaje. La película Hook (1991) de Steven Spielberg. Sin embargo, tras leer el guión y enterarse que la historia situaba a Peter Pan en su futuro como persona adulta, rechazó el proyecto, que finalmente se llevaría Robin Williams y que acabó siendo uno de los mayores desastres en la filmografía de Spielberg. Sin embargo, esto no hizo menos atractivo el personaje de Peter Pan para el cine. Después de Hook, Disney produjo una segunda parte de su Peter Pan animado en 2002. Al año siguiente, Universal recuperaba un proyecto de imagen real en Peter Pan: La gran Aventura y en 2015 Warner hacía lo propio sacando el máximo provecho a los derechos del personaje con Pan: Regreso a Nunca Jamás.

Ahora que conocéis bien cada uno de estos cuentos clásicos y sus historia, ¿Por cuál os decantáis? ¿Cuál de las adaptaciones musicales vais a ver esta temporada? Pues elegid vuestras adaptaciones en libro o en pantalla y haced maratón la semana anterior para ir al teatro como unos auténticos expertos en el personaje.

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